Amazonita y la liberación de la palabra indómita

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La amazonita es un mineral que pertenece a la familia de los tectosilicatos o silicatos tridimensionales que en sus formaciones no suelen tener ángulos de 90 grados, lo cual les da una forma que se escapa de lo simétrico y lo totalmente recto.

Esta piedra de color verde azulado es famosa por entregar tranquilidad y paz a los espacios y a las relaciones, empezando por la relación que tenemos con el propio corazón.

En este texto intentaré compartirte lo que para mi ha sido experimentar el contacto con esta divina piedra verde. Si bien he podido experimentar la tranquilidad de la que se habla, lo que más me ha podido mostrar la amazonita es el despertar de la palabra verdadera. Es así como asocio que es una piedra maravillosa para utilizar en el espacio corporal que hay entre el corazón y la garganta, pues funciona como conectora de estos dos centros energéticos, permitiendo así que lo que sucede en el corazón pueda comunicarse con libertad.

La amazonita además entrega paz no solo por estar en un lugar determinado, si no por que nos permite entrar en contacto con profundas verdades, nos permite comunicarlas y ¡pues claro! que eso trae paz y tranquilidad, Además aprovechando su nombre y el lugar donde mas se ha encontrado (la región amazónica), siento que es un mineral que nos permite conectar con la liberación de sensaciones y sentimientos atascados en el corazón, permitiéndoles encontrar un nuevo cause para su liberación y transmutación.

Es así como la amazonita es una potenciadora de una palabra libre, verdadera y aliviadora que aligera el corazón y afina lo que quieres comunicar. Llenando de claridad tus vínculos y permitiendo que sea la verdad salvaje de tu corazón la que se manifieste sin temores.

Es también un mineral que aporta confianza en los propios sentires y en los mensajes internos de la maestra interior. Refuerza la capacidad de confiar en la verdad interior, aportando templanza de corazón e independencia en el camino por recorrer.

Si quieres usarla, recuerda que los cristales escuchan y comprenden el lenguaje de la afirmación. Así que háblale desde la gratitud por la obra ya realizada y llámala por su nombre. Puedes ponerla entre tus manos y con un dulce susurro agradecerle por ayudar a comunicar con libertad la verdad de tu corazón, luego la puedes poner sobre tu cuerpo y simplemente dejar que ella te entregue su medicina.

Melissa Vargas
¡Vibrando me lleno de vida! www.mimareadevenus.com @marea.venus

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